De tomates y pomodoros

Tomates y pomodoros

Tomates y pomodoros

Durante un cambio de hábitos como el que estoy logrando con la supresión del gluten (primeros resultados les cuenta más detalles) es importante contar con el apoyo de los demás (en equipo es mejor) pero también de contar con las herramientas adecuadas. Y lo más notable es que, cuándo empiezas un cambio o una transformación, se vienen otros en cascada. Como que el impulso te hace seguir y seguir y seguir… sin parar.Y esa “inercia positiva” es muy útil y bienvenida.

Viene a colación porque en la medida en que he agregado más tomates -y otras verduras- a mi dieta diaria, me encontré también técnicas para administrar el tiempo. Y vaya que funcionan bien.

Una de ellas es la denominada “técnica POMODORO”, desarrollada por Francisco Cirilo, que parte de la idea de que es más fácil comerse un tomate (pomodoro en italiano) si lo partes en rebanadas. Entonces, la técnica lo que propone es “partir” tu periodo laboral en bloques de 30 minutos: durante 25 minutos trabajas intensamente y sin interrupción, y luego te das 5 minutos de pausa intensa y sin interrupción. Más o menos cada cuatro ciclos, te das una pausa más larga -de unos 20 minutos-.

Los pasos de la técnica son los siguientes:

  1. Decidir la tarea a realizar.
  2. Poner el pomodoro (el reloj o cronómetro) por 25 minutos.
  3. Trabajar en la tarea hasta que el reloj suene y marcarlo.
  4. Tomar un pausa breve (5 minutos).
  5. Cada cuatro “pomodoros“, tomar una pausa más larga (15-20 minutos).

La verdad es que desde que adopté esta técnica he notado una mejora en mis resultados. Y si bien puede ser que no logres “dominar” todas las distracciones (suena el teléfono o entra alguien a la oficina), lo cierto es que con parar las más complicadas (Twitter o Facebook, por ejemplo) se gana mucho en productividad.

Es relativamente sencillo encontrar aplicaciones para utilizar esta técnica desde un celular o desde tu navegador de Internet. Hay unas gratis que funcionan muy bien, y también hay unas un poco más sofisticadas, de paga. En el navegador Chrome utilizo “Tomatoes” y en el celular Android me he acomodado más con “Clockwork Tomato”. Pero no son las únicas disponibles, y estoy seguro de que, si deciden probar la técnica, encontrarán una a su gusto.

He encontrado que hay algo de resistencia al adoptarla: no estás acostumbrado a concentrarte tanto en una sola cosa por tanto tiempo; como que tendemos a ser más “multitasking” y hacer un poquito aquí y un poquito allá. Se trata, nuevamente, de romper la inercia. Pero una vez logrado, es más fácil. Así que al principio lo hacía una o dos veces al día; ahora estoy en la fase de trata de acumular cuatro “pomodoros” a lo largo de la jornada y espero antes de un mes que todo el trabajo lo haga en bloques de “pomodoros”.

Otra adaptación que he logrado es pedir que un minuto antes de cada fin de plazo (minutos 24 para el bloque de trabajo y 4 para el bloque de descanso) suene una pequeña alerta, para que me de tiempo de acabar con la tarea que está en proceso y no “interrumpirla” de golpe.

Me gustaría contarles más, pero la alarma de mi Pomodoro indica que me queda menos de un minuto para completar esta tarea, y aún falta releerla y editarla, así que… será en otro momento. Pero vamos adelante, que eso no nos detiene.

Imagen de hoy Creative Commons License Swaminathan via Compfight

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