Decepciones y Aspiraciones

Decepciones y Aspiraciones

Decepciones y Aspiraciones

Ni modo. Hay días en que tienes que asumir que hay derrotas. Querías lograr una meta. No salió. Tenías un plan. No se dio. Pensabas «cuándo logre A y B y C… seré feliz» y ni siquiera la «A» se logra. Y entonces esas derrotas te llenan de decepciones.

En esta ocasión no me pasó directamente, pero varios amigos cercanos han tenido una semana que parece que se ensañó con ellos: planes de años o recientes pero de importancia se han ido saboteando por verdaderas nimiedades. Pequeñeces, si quieren, pero tal vez por eso se sienten peor: parece que son tonterías pero… las consecuencias son fatales.

Por ejemplo, no faltó quien tenía todo listo para un gran evento, hasta que descubrió que en la agenda del proveedor de la sede habían anotado «octubre» cuándo en realidad era en «noviembre». Nadie lo supervisó adecuadamente antes, pero… ahora que fue a dar un adelanto del local, se enteró que no tiene sede por un «conflicto de agenda» que pudo haberse evitado. Y ni modo, a buscar en otro lado, más lejos, más caro y quien sabe si logre resolverlo.

Otra persona me comentaba que le tocaba verificar su auto y se acababa el plazo en los últimos días de agosto. Cuatro veces se lo rechazaron y cuatro veces tuvo que pagar el trámite -en los primeros días del mes, si te lo rechazan, tienes una segunda oportunidad sin costo para reponer el proceso; en los últimos días eso no aplica: cada prueba se tiene que pagar-. Al final, lo aprobaron con calcomanía «2» (se para un día a la semana y todos los sábados del mes). Y al salir y reclamarle a su mecánico le dijo: «Uy, eso le pasó porque lo llevó usted; a mi con $200 extra me dan la calcomanía 1 y pasa a la primera». Decepcionante por dónde lo vean: por pagar más de mil pesos para un trámite o por la corrupción que pudo evitarlo.

Tengo otra amiga a quien no le han pagado un proyecto realizado en mayo, y no tienen para cuándo hacerlo a pesar de que acabó en julio con todas las adecuaciones que le pidieron. Para colmo tuvo que cancelar sus vacaciones por una operación de emergencia a su papá… qué, mientras estaba en el hospital, encontraron «sin querer» que la mamá de mi amiga tendrá que someterse a la misma operación en un par de semanas. O sea, complícales la vida a todos. ¿Y el viaje, y el pago…? Pues a esperar con ambas cosas.

Y como esas, me he enterado que la que termina fue una semana muy muy triste para muchas personas cercanas. Para mi la dificultad fue que muchas cosas que deberían estar resueltas ya se alentaron por causas ajenas. Nada grave, sólo que requeriré más tiempo.

Por todo eso, me encontré una frase que quise compartirles. Es de autor anónimo, pero muy buena. «Cuándo tus sueños se vuelven polvo, es momento de aspirar más». De aspirar (con aspiradora) el polvo de los sueños hechos polvo, de un lado, y de aspirar (de aspiración) a metas más grandes. Que las dificultades no te frenen, que las decepciones sean las bases de tus nuevas aspiraciones y del ánimo para lograrlas. Así que, a todos lo que tuvieron una pésima semana, sólo les puedo decir que es momento de aspirar más y animarse. Cuentan conmigo. Abrazo solidario y ánimo. Acá les dejo la frase «bonita» por si quieren compartirla en sus redes sociales.

Aspirar
Imagen de hoy uckhet via Compfight y diseño de gjsuap sobre una frase anónima.

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