Edison, el necio.

El gran necio: Edison (vía Wikipedia)

El gran necio: Edison (vía Wikipedia)

¿Cuántas veces tienes que hacer las cosas que no te salen? Muchos, a la primera dificultad corren. Si eres como yo, “la tercera es la vencida” suena un límite razonable. Al apóstol San Pedro siete veces le parecía un número muy alto para perdonar a su hermano, aunque su maestro le dijo que debía hacerlo “setenta veces siete”. Hay quienes dicen que su maestro no quería decir exactamente 490 veces, sino que era una expresión de “siempre”.

Muchos dicen que no tiene caso seguir “neceando” en hacer algo que no salió bien a la primera. La frustración es mala consejera, dicen otros. No andes de necio intentando lo que no se va a poder, alegan. “Ya, ríndete… No seas necio”, afirman.

Pues como parte de mis lecturas me encontré este texto de Napoleon Hill sobre Thomas Alva Edison, que hoy quiero compartir con ustedes, y que espero ilustre bien el punto en torno a Edison, el necio:

Thomas A. Edison ha sido, por mucho, el hombre más sereno que he conocido. No tenía complejos de frustración. No tenía miedos. No sentía arrepentimiento por nada y por nadie. No tenía sentimientos de grandeza con respecto a su propia importancia, y era humilde de corazón, lo que lo hacía verdaderamente grande.

Su entendimiento sobre los beneficios de cerrar la puerta detrás de experiencias desalentadoras, se reflejó profundamente en el hecho de que antes de perfeccionar la luz eléctrica incandescente, enfrentó más de 10 mil diversos fracasos. (…)

Una vez le pregunté:

-“¿Qué habría hecho si no hubiese finalmente develado el secreto de la lámpara eléctrica incandescente?”

Con un brillo alegre en sus ojos, contestó:

-“Estaría en mi laboratorio trabajando ahora, en lugar de perder mi tiempo hablando contigo”.”

 

Cada vez que pienso rendirme, que ha sido demasiado, que no puedo más en una lucha interna o en un conflicto externo… Cada vez que me acuerdo que ya van siete veces que la riego o fracaso… me acuerdo de Edison y sus diez mil intentos fallidos por, literalmente encender el foco.

Entre los inventos que nos dejó, además del foco incandescente, el fonógrafo, una mejora al teléfono… los cuadritos de las películas (inventadas por Eastman, pero que con los espacios para dientes podían fluir mejor) y más de mil patentes. Además, junto con un tal J.P. Morgan, fundó una empresa denominada… General Electric.

Nada mal para un necio que simplemente tenía claridad en su objetivo. Esa es la diferencia entre decir “tiene que ser así porque lo digo yo” y “nada me va a impedir lograr el objetivo”. Por supuesto, muchas de las cosas que encontró ni siquiera las estaba buscando… pero supo encontrarlas. (Como el denominado Efecto Edison).

Y tú… ¿Te vas a rendir a la tercera, porque es la vencida? ¿O seguirás hasta lograrlo?

2 comentarios

  1. Gracias por lo que escribes, dormiré pensando que mañana voy a mejorar y llegaré a mi objetivo, nadie nace conociendo todo.

    Lo escribo, porque en algunas profesiones y campos de desarrollo de éstas, tienen una visión medieval del trabajo, no eres digno del cargo, pues no te iniciaste en esa organización desde aprendiz, además, no sabes nada, porque no contestas "así se hace siempre", y lo más grave, eres un flojo e ignorante, porque piensas y tardas un poco más, porque te gusta la pulcritud, que no te corrijan y buscas la excelencia.

    Entonces, pensaré 49 veces 7.

    • Hay un buen punto en lo que dices: Edison NO tenía jefe ni comité ni consejo ni nada que le dijera que llevaba mucho tiempo y recursos de la empresa dedicadas a su proyecto fallido del foco… Por eso podía insistir tanto como quisiera. No lo había considerado así. Lo importante es que no te rindas, y me da gusto pensar que estos textos te inspiran. Bienvenido y gracias por comentar. Aquí nos leemos… ¡Saludos!

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