Meditar en paz

Meditar

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Una de las cosas que aprendí el mes anterior con el proyecto de ya-saben-qué (no diré que fue el #NaNoWriMo, que parece que ya los harté con el tema) fue a poder concentrarme fácil y rápidamente en la tarea a la mano… siempre y cuándo la tarea fuera escribir.

En efecto, muy rápido podía concentrarme en continuar la historia en dónde la había dejado la noche anterior, o bien empezar de cero el siguiente capítulo. Y eso a me reforzó el hábito de poderme concentrar cada vez más rápido y por más tiempo en las tareas creativas, primero, y en las demás tareas, después.

Entre otras cosas, me recordó lecturas que he hecho que insisten que la meditación puede practicarse en distintos momentos y tareas, particularmente en aquellas que no requieren la concentración total del cerebro: por ejemplo, al lavar los trastes o barrer. Son buenos momentos para meditar también.

Pero adicionalmente y por recomendación de Aline (conocida para mis lectores tuiteros como @_Bishu_) me encontré que el maestro hindú Deepak Chopra ofrece un curso de meditación para la abundancia de 21 días. Lo probé primero por curiosidad y luego… me quedé porque me gustó. Creo que está bien planteado y muy bien producido. Así que se los recomiendo, aunque no sé cuándo se abrirá el próximo -supongo que será en enero). La liga es http://choprameditacion.com/

Me han preguntado si no creo que eso de “meditar” es un misticismo típicamente oriental y contrario a la fe cristiana. No, no lo creo. Si ustedes obsevan, muchos de los grandes maestros de las tradiciones occidentales tienen prácticas similares. Tal vez la diferencia principal radica en que unos usan la flor de loto y otros ponerse de rodillas. Porque la práctica básica, de estar en una posición, en silencio o repitiendo una oración, es idéntica. La creencia detrás puede ser muy diferente, pero la práctica de oración meditada es muy silmilar.

Y cosas similares ocurren en Corea, Japón, China. India. Pero también en los más variados poblados de mesoamérica y África. Si, es una práctica tan generalizada que, incluso, ya puede empezar a verse en el mundo moderno, en oficinas y casas, y en el caso que les comento, hasta en la Internet.

He evaluado otros programas similares, de técnicas de vibración, resonancia, programación o hipnosis. Este modelo de Chopra me ha gustado y por eso se los recomiendo.

Y si, la India también tuvo algunos contactos con el misticismo cristiano, y parte de sus prácticas llegaron de regreso, entre otros, mediante la difusión en esas tierras de uno de los fundadores de los Jesuitas, el tocayo San Francisco Javier.

Por cierto… Hoy es día de San Javier, así que les recomiendo leer la entrada sobre este tema aquí, para no tener que repetirla ooootra vez, ¿va?

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Imagen de hoyCreative Commons License Darren Johnson via Compfight

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2 Responses to Meditar en paz

  1. Ricardo De Leon says:

    Una serie de post sobre meditación que bien vale la pena seguir! Saludos