Un Grito desangelado

Verde... de coraje por el láser.

Verde… de coraje por el láser.

Un México desangelado es lo que se vio este 15 de septiembre en la noche en el Zócalo capitalino durante la celebración del Grito de Independencia. La lluvia  bajó los ánimos y el nivel de asistencia de
les mexicanos, sin embargo, la moral de por sí ya estaba demasiado baja. No es sorpresa que las mayorías estamos decepcionados de nuestro actual gobierno, y que lejos de sentirnos aliviados por la entrada de Peña Nieto, vemos con desesperanza y conformismo al menos los próximos 6 años.

Son 7 presidentes que he visto gobernar, el primero Luis Echeverría, aún estaba yo demasiado pequeño para entenderlo, sin embargo, para el sexenio de López Portillo habría ya empezado a comprender la situación difícil de un país que por malas decisiones entraba en un declive. El sexenio de Miguel de la Madrid pasaría sin pena ni gloria, un gobierno del que lo más que recuerdo era la palabra déficit, 6 años en que MMH buscaba revertir los efectos negativos de los errores de JLP y la enorme devaluación que dejó como herencia.

Seguirían pasando los años, Carlos Salinas de Gortari haría de «Solidaridad» su lema de gobierno, y a pesar de haber generado fuertes obras de infraestructura, su gestión quedaría marcada en México como una de enorme corrupción y robo. Ernesto Zedillo, quien diera salida al PRI de la silla para dar paso al panista Vicente Fox habría tenido
que lidiar con el «error de Diciembre» y fortalecer la macroeconomía del país.

Los dos sexenios Panistas habrían creado una ilusión de un México diferente, sin embargo estarían llenos de errores y absurdos. Foxilandia sería conocido como el Gobierno de Martita. Vicente, el carismático candidato se convertiría en el payaso incongruente de las botas de charol, el México del «hoy» y la salida del gobierno en el
que ya podría decir tonterías. Calderón, segundo presidente Panista habría iniciado una guerra contra el narco que resultara en un exorbitante crecimiento de la inseguridad del país y la generación de zonas en las que se harían famosos los narcobloqueos, las norcomantas, las narcofosas, los enfrentamientos entre narcos, la defensa de  narcoterritorios – y en fin, miles de «narcomuertes«.

Es un hecho que el hartazgo de la gente generó el fenómeno del voto de castigo, y no un voto informado – sin embargo, ¿qué tan informado puede ser un voto en el que se entiende que la elección de Peña Nieto no es un hecho de voluntad de mayorías (relativas en este caso), sino un tema de elegir «al menos peor«?

Y esto desde luego se vio reflejado en un Grito de Dolores en el Zócalo en que la gente y los medios estuvieron, no tibios sino fríos y descoloridos. La lluvia parecía ser un perfecto símil del México que llora por su situación, mientras entramos en una nueva fase del PRI, con el menos peor, un Peña que ha tenido una candidatura turbulenta y
controversial. Mientras tanto, mexicanos recordamos sangre, pobreza, inseguridad, corrupción, malas administraciones, mentiras, prepotencia y todos los males que de sexenios atrás – y desde que tengo memoria – hemos sufrido.

Por su lado, las televisoras cortaron el evento para dar paso a peleas de box, reminiscencias de Juan Gabriel y demás trivialidades que nos sacaban de la realidad. ¿Lo rescatable del grito? Ver cómo algún gracioso apuntaba un láser a Calderón y su esposa, en un evento en que el resguardo del Estado Mayor Presidencial incluye tiradores en las azoteas de los edificios. ¡Qué valor, qué falta de criterio y qué
absurdo! Pero me sacó una sonrisa velada.

Y ustedes, ¿qué opinan?

Carlos A. Bazán-Canabal – Primer blogger en México con México
Alternativo
(1997). Empresario y conferencista.

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