Y hay nueva colaboradora.

Nueva colaboradora.
Nueva colaboradora.

Pues ando feliz. Como saben, Dichos y Bichos en su versión en Substack está funcionando bastante bien. En parte, porque la plataforma es de escritores para escritores. O así se plantea. Pero, además, sus usuarios somos lectores. Aunque hay entradas con videos o imágenes, rara vez son predominantes. El texto manda. Y, a partir de mañana martes 13, tendré nueva colaboradora allí. Ahora les cuento más.

Originalmente, me metí allí para reemplazar el boletín de correo de MailChimp. Me recomendaron que mandara un correo diario. Por supuesto, algunos de mis suscriptores originales pensaron que era demasiado, y se dieron de baja. Otros, simplemente no los leen y tienen como 180 correos sin abrir. A otros les gusta bastante, y me comentan o responden diario o dos veces por semana, por ejemplo. A cambio de mudarme para allá, la lista creció un 50 % y ha aumentado su tasa de apertura. Llegaron más personas, y más lo leen. O sea, fue un cambio positivo. Y, sobre todo, evitó que pagara los 200 dólares que quería MailChimp por mandar casi 5,400 correos en un mes.

Encontrar ideas.

Una de las cosas positivas de Substack es que, al llegar, te recomienda cinco boletines que pueden interesarte de acuerdo a los temas que reportaste que te gustan. Y, al poco tiempo, te pide que recomiendes otros cinco, que luego les muestra a las personas que te siguen. Es decir, te ayuda a generar una red de personas interesadas en asuntos en común.

Y de lo que te encuentras y lo lees, te permite compartirlo con Notes, comentarios que dicen por qué te gustó, o compartirlos directamente. Republicarlos. Es una red social de contenido interesante y original. Y allí te puedes encontrar también personas interesantes.

Allí me encontré a Cruz González. Y me hizo recordar aquel texto de hace casi 10 años, el Manifiesto de Don Quijote, sobre la rebeldía en la escritura y lo que debía ser mi misión de vida. Y sí: casi diez años después la parte monetaria no fluyó como se esperaba, y sigo atrasado en esa meta. PERO… no la olvido.

Cruz, la nueva colaboradora.

Cruz González es una rebelde. Laborando en los campos de la banca hipotecaria, descubrió que es toda una tortura pasar ocho horas moliendo datos duros para que, al final, alguien lea un par de renglones en el resumen y digan: “Por ahora, todo bien. Revisemos en el siguiente trimestre” o peor: “Esto no marcha bien. Hay que sacar a quinientos colaboradores ya mismo, y revisamos en el siguiente trimestre”. Así que se metió a estudiar Psicología también.

Y empezó su página Sabiduría Cerebral, en la que nos da consejos sobre cómo escapar al matadero de ideas y vida que representa estar en la oficina más de medio día, para salir y conectarse al WiFi en la calle o en la casa y olvidarse de la vida, la libertad y demás.

Intercambiamos mensajes, nos deslumbramos mutuamente, completó ella algunas de mis ideas y me sugirió otras que no había considerado. Por ella, escribí la entrada «Sé más profesional» y empecé a hacer imágenes originales para complementar mis entradas, incluso en video para el Instagram.

A partir de mañana, martes 13 de enero, cada quince días encontrarán textos originales de mi nueva colaboradora, Cruz González, en Dichos y Bichos en Substack y textos míos en Sabiduría cerebral. Espero que les guste tanto como a mí. Y algo he de advertirles: su material no es para todos. Es un poco más técnico de lo que suelo comentarles. Pero me gusta, aprendo y posiblemente les abrirá una perspectiva que no tenían. Por eso le he confiado las llaves de mi casa. Espero que encuentren sus aportes tan interesantes y originales, como me han parecido a mí, al grado de invitarla a colaborar regularmente.


Descubre más desde Dichos y Bichos

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Comentarios cerrados.