
Me preguntan que cuál creo que es el trabajo más solitario del mundo. Me planteaban que si las duras jornadas del minero, solo en el fondo de la tierra, sin luz, compañía ni plática. Si acaso la labor del pescador, abandonado al mar. El obrero, con sus jornadas repetitivas al pie de una máquina. O el campesino, de sol a sol en el arado o la cosecha. Todas son, sin duda, labores difíciles y complicadas. Son trabajos duros, ni duda cabe. (Lee la entrada completa…)











