
Esta semana les voy a platicar de una película que me dejó gratamente sorprendido. La vida de Chuck se llama. Ya les comenté en una entrada anterior que aquí seguiremos publicando tres veces a la semana: una sobre cine, una sobre libros y una sobre reflexiones en general. Para materiales más profesionales -y diario-, asómense a gonzalosuarez.com.
Con un guion basado en un cuento del genio del terror, Stephen King, y dirigida por Mike Flanagan, otro experto de ese género que es de los que menos me gustan, desde que vi los anuncios NO se me antojaba ver esta película. Las reseñas en mi grupo de cinéfilos la ponderaban como una buena obra, pero no la recomendaron categóricamente. Algo para dejar pasar, pues.
Una de esas tardes que estaba por Coyoacán, se me ocurrió asomarme a la Cineteca Nacional. En realidad, la intención era caminar en sus jardines y, acaso, tomar un postre en alguno de los restaurantes. Nada grave. Ya había ido al cine el lunes previo (y por eso las reseñas salen los miércoles: para comentar lo visto el lunes. Chin, me cacharon). No se trataba de saturarse de cine. Aunque debo confesar que volví a ir a la Cineteca esa semana. Día lluvioso y un nuevo festival en puerta.
Entonces… viendo la cartelera, me quedaba La vida de Chuck. Estaba en un lugar que frecuento poco, para hacer cosas que no hago… así que ¿por qué no? Iría a ver una película de terror.
La vida de Chuck
Sin duda, tiene elementos sobrenaturales. Pero, sin contar demasiado para no arruinarla, hay dos cosas que la hicieron notable para mí (tres, pero la tercera es más circunstancial). La estructura narrativa va a hacia atrás: vemos a Chuck adulto, a él como joven y luego como niño. Tres momentos cruciales de su vida, pero en retrospectiva. Luego, en cada uno de los tres plantea una pregunta clave. Y esas son las lecciones que me dejó.
- Si se acaba el mundo, ¿con quién te gustaría estar en ese momento?
- Si en algún punto a la mitad de tu vida pudieras cambiar tu elección vocacional, ¿lo harías?
- ¿Qué circunstancia de tu vida te hizo tomar tus decisiones más definitivas?
Y todo ello enfatizando el rol del baile como un complemento de la vida que puede ser realmente definitorio. Me encantó.
Por cierto, el tercer elemento… es que el actor que aparece como abuelo del Chuck niño es Mark Hamill, quien salió de Luke Skywalker en la saga de Star Wars. Y verlo como un viejo sabio le da una dimensión especial a la película.
El tráiler
Y, por cierto, acá les dejo el tráiler de La vida de Chuck. Ya será difícil que la alcancen en cines -hay una única corrida diaria en algunos, pero o muy temprano o muy noche- y no tarda en salir en Amazon Prime, que ya la tiene disponible, pero no en todos los países. Como sea, vale la pena verla. Y, aunque no la vean, contéstense esas tres preguntas clave que nos plantea.
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