La reciente destrucción de la Catedral de Notre-Dame de Paris es uno de los incendios catastróficos que destroza el mundo de la cultura. Pero no es único.
Dice cierto presidente que «el neoliberalismo ha muerto». Tal vez. Pero la verdad es que nunca vivió plenamente libre en México. Y tampoco se irá del todo.
Lo dicho: callarse un rato durante las campañas electorales era lo correcto. Pero ahora toca el momento de luchar contra la poscensura: los nuevos bozales.