Llegando al horizonte.

Llegando al horizonte
Llegando al horizonte.

Caminar hacia el horizonte siempre es hermoso, pero a la vez frustrante. Nunca lo vas a alcanzar. Por más que avances, por más que te esfuerces, por más que camines, el horizonte se irá alejando de ti conforme avanzas. No es su culpa, es la naturaleza de nuestra percepción.

Pero algo me queda muy claro. Si tienes muy nítido tu destino, ese hacia donde vas, caminar en esa dirección te acerca a ello. Sí, nunca alcanzarás la olla de oro al final del arcoíris, pero siempre puedes disfrutar el espectáculo que se ve cuando se forma ese fenómeno. Y de manera similar puedes avanzar mientras tanto.

Y por supuesto, aunque nunca alcances físicamente esa meta, siempre podrás disfrutar de hermosos amaneceres o atardeceres sin olvidar algo muy claro. Cada día tiene uno, cada día es diferente. Y saber apreciar esas distancias es lo que hace a los días hermosos.

Horizonte lejano

De manera similar nos pasa a todos. Hay cosas que deseas y nunca vas a poder alcanzar. Pero caminar hacia ellas, aportar cada día algo, hacer que te acerques a ello, será positivo. Con una pequeña gran ventaja, que puede suceder que tal vez no llegues a esa meta ideal lejana y distante; sin embargo, puedes ir dando pasos en el camino que te van llevando a lo que quieres.

Si ustedes se asomaran a mi lista de objetivos de vida, que tiene tres grandes campos con 10 elementos en cada uno, verán que es una meta muy ambiciosa. Algunos dirán: “Güey, no has logrado nada de eso, ¿para qué te engañas?”.

Alguien me recordó que había hecho un texto sobre alcanzar los sueños en 2014. Cuando lo reviso a la distancia, veo que no los he logrado completamente, pero sigo avanzando en esa dirección y no lo he abandonado.

La verdad es que cada día que avanzo, que logro algo más, me siento muy complacido. Sigo estando lejos, pero demuestro la voluntad de avanzar y que no me voy a rendir. Y eso, eso nos acerca a ese horizonte lejano y me da la oportunidad de seguir soñando, luchando y avanzando.

En especial esta semana.

En particular, esta semana me toca hacer una presentación en la conferencia IA para Substack. Somos 20 ponentes a lo largo de cinco días. Me toca el martes y, si bien ya no hay lugares gratuitos, aún pueden conseguir un acceso VIP para el evento (hasta el 26 de septiembre; luego subirá de precio y, eventualmente, se retirará de la venta), que les dejará conservar las grabaciones, los materiales adicionales e interesantes herramientas, además, claro, de las charlas en video y audio permanentemente.

La verdad es que no pensaba que mereciera estar en esa lista; hay verdaderos expertos con mucho manejo de la inteligencia artificial en campos específicos o para tareas precisas. A mí me invitaron como ejemplo de un creador prolijo. No creía tener méritos para estar allí. Hasta que terminé de dar mi conferencia y vi que sí estoy aportando suficiente valor para el público. Por lo pronto, me pasé este fin de semana preparando extras para acompañar ese trabajo, porque esto no me hará llegar al horizonte, pero sin duda será un paso más cerca de él.


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