Ayer fue un día bastante atípico. Uno dedicado a la muerte, esa cosa extraña que se acerca. Y no por ser 2 de noviembre o por haber visto «Coco» otra vez, no. O por ver las noticias mundiales, tan frustrantes y deprimentes. Tampoco. Es porque tocó dar el adiós a…
Me he mantenido ajeno a este proceso electoral. Pero bastó publicar un artículo de análisis sobre la manipulación y fallas en las encuestas para que me atacaran de todos lados… y sin motivos.
Estás un día en el trabajo rutinario, haciendo lo que debes hacer. Y de repente, cambios. A adecuar todo, la agenda y los planes. Porque así es la vida.