Concentración: no es fácil, pero…

Concentración: no es fácil, pero...

Concentración: no es fácil, pero…

Estoy seguro que ya lo has vivido: estás en una tarea que parece muy complicada. Que requiere todos tus esfuerzos. Que te obliga a una concentración total. Y el éxito de la tarea se logra si puedes mantener la concentración el tiempo suficiente. A veces, no es fácil. En un examen, por ejemplo.  O cuando tienes muchas presiones de jefes o colegas por entregar un producto. No es fácil. Y se nota. Así que hay que aprender a concentrarse mejor y evitar presiones.

Tal vez uno de los mayores motivos para buscar un buen resultado es obtener el crédito o la aprobación correspondiente. A veces pienso que en muchas etapas de mi vida debí impulsar más el obtener reconocimiento. Hay ideas muy exitosas que otros tomaron para sí sin dar nada a cambio: ni aplausos, ni reconocimiento, ni dinero, ni nada…

Es incómodo sin duda, pero no necesariamente está mal: en muchas ocasiones, lo importante no es obtener el crédito, sino que las cosas se hagan para beneficio de los demás. A veces, el solo hecho de hacerlo es en si mismo su propio reconocimiento. Uno de los logros es poder concentrarse lo suficiente para hacer las cosas.

Ya lo comentamos cuándo hablamos de la actitud de la Madre Teresa sobre su tarea: que se haga rápido y bien, y no importa quién se lleve el crédito. A ella le funcionó para hacer crecer una pequeña orden monástica a un movimiento de alcance mundial e incluso suficiente apoyo para ganar el Premio Nobel de la Paz en 1979. Así que… no lo dejen de lado. Es un consejo probado.

Concentración: no es fácil, pero…

Buscando más herramientas sobre cómo aumentar la productividad -como simplificar la pantalla de inicio del celular y evitar el multitasking- o reducir los correos, me encontré una conferencia TED que habla sobre “el estado de flujo”, ese momento que la tarea parece hacerse sola. Es con Mihaly Csikszentmihalyi y la pueden ver a continuación -a condición de que digan tres veces su nombre en voz alta, sin equivocarse-:

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Si no se animan a verla completa -aunque vale la pena- aquí les dejo una idea clave: el flujo ocurre cuándo se tienen las siguientes condiciones:

  1. La persona está totalmente concentrada en la tarea a la mano.
  2. Se tiene un sentido de estar en éxtasis -fuera de la realidad-.
  3. Claridad interior: se sabe lo que tiene que hacer y cómo hacerlo.
  4. Sabe que la tarea es realizable, aunque sea difícil.
  5. Serenidad. Sin preocupaciones.
  6. Enfocado totalmente en el presente.
  7. Motivación intrínseca.

Y si bien señala que puede lograrse en muchas tareas distintas -como en deportes, poesía, lectura o meditación-, en todas presenta esos mismos rasgos comunes.

Así que la concentración no es fácil, pero es posible. ¿La vas a intentar? ¿Y si relees la entrada, pero ahora en estado de flujo? Por cierto, si se quedan picados con el enfoque o quieren saber más del autor, tiene este libro en Amazon:

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Imagen de hoy Esteban Berríos Echeverría 

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