
Hay veces que tú escoges la película, hay veces que las circunstancias te llevan a ella. Y fue el caso de la que vimos esta semana, Madre Siniestra. Por un tema circunstancial (evitar unas marchas de protesta masivas), estaba en el lugar del cine a una determinada hora. La película que quería ver no era hoy, sino que estará el próximo jueves, así que de las opciones disponibles y por el horario acotado escogimos ver Madre siniestra.
La verdad es que el terror no es un género que me guste mucho y que no acostumbro a verlo con frecuencia, pero de esta había recibido alguna crítica en mi grupo de cinéfilos, así que vale la pena darle una oportunidad. Y al final no nos arrepentimos, fue bastante positiva.
La experiencia me gustó, al menos en su estilo. Digamos que no me arrepentí de ver esta obra, aunque insisto, el género no sea mi favorito. Aparentemente, Jessica Chastain está muy bien en su papel doble, tanto como el espectro como la madre original.
Además, también la actuación de quien sale de su hija, la joven actriz Arabella Olivia Clark, vale el boleto. Está muy bien su transformación con el cambio de imagen que va sufriendo de una pequeña niñita de 6 años a una madura niña de 7; me parece que está bien logrado.
El problema de adaptar un libro.
Veo que muchas de las críticas dicen que es «mal terror» porque abusa del efecto de sorprenderte de golpe sin un motivo real, jump scare, que le dicen en inglés, y que no aborda adecuadamente el terror psicológico del libro. Hay que recordar que esta película está basada en la novela Incidentes alrededor de la casa de 2024 y que fue muy exitosa comercialmente. Tal vez por eso viene la idea de adaptarla.
Por supuesto, el problema de entre hacer un libro y hacer una película es, como ya se sabe, que no es lo mismo expresarte con palabras y dejar que la imagen se construya en la mente del espectador que presentar la imagen terminada tal cual y no como la había pensado el lector.
Además, en el libro puedes ir dejando más huellas poco claras que se descubrirán conforme avanzas en la trama, cosa que no puedes hacer en una película. Tienes que mostrar lo que tienes que mostrar en el poco tiempo disponible, así que sí entiendo la crítica de buena parte de la prensa de que es una mala película de terror que arruina un buen libro.
Pero eso suele suceder cuando haces adaptaciones.
Yo insisto en que me gustó, tal vez porque no conozco mucho del género y el resultado se me hizo muy redondo. Como les contaba en una colaboración de Substack, una de las cosas que me gusta de ir al cine es poder tomar ideas o ver cómo podrían hacerse diferentes.
O como decía una de mis lectoras, que mi reseña de Digger no le gustó porque pierdo de vista cosas que están bien hechas y no menciono, a pesar de que, según yo, sí las digo.
Madre siniestra, hay una.
¿Qué pasaría si tu hija tiene un fantasma viviendo en el armario, con el que se lleva bien, pero que no te deja verlo, cuando al mismo tiempo tu vida real está llena de misterios, engaños y horrores, tal vez más fuertes que el de tener un fantasma encerrado en casa?
Esa es la premisa detrás de Madre siniestra. Si un fantasma que quiere poderse corporalizar mediante la aceptación de una niña inocente puede o no hacerlo, debido a que los conflictos que vive en la vida real son tan o más graves de lo que puede hacer el ente para chantajearla. Y descubrir que el trama o el drama psicológico es más fuerte en el mundo real que ante el espectro.
Por supuesto, las escenas de efectos visuales del ser fantasmal son bastante positivas, están bien hechas, bien logradas y por lo mismo no me incomodó tanto ver esta obra.
En las ideas que me llevo para pensar en otro momento, me recordó mucho la filmografía de Guillermo del Toro. A veces los monstruos más monstruosos no son los que tienen aspecto tétrico o calificamos como tales, sino las personas normales que no se percatan de sus defectos.
Y antes de irnos, ya saben.
Como cada vez que hacemos una reseña de cine, les dejo por acá el tráiler de la película conforme se presenta en YouTube y con la recomendación de que vale la pena verla en pantalla grande, aunque tampoco es como para ir corriendo al cine. No necesariamente a precio normal con combo completo, pero es una buena opción para martes de 2×1 o miércoles de precio reducido. Además, es corta… Poco más de 90 minutos.
Descubre más desde Dichos y Bichos
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.




