Quiero saber más…

Me ha pasado -y sospecho que a Ustedes también- que a ratos, leyendo los Evangelios, tengo la impresión de que estamos leyendo una crónica periodística: es buena y al grano, pero necesariamente breve, como si no tuvieran espacio o tiempo para dar más detalles (me imagino al editor de San Lucas diciéndole: “ya pasó la hora del cierre, mándame lo que tengas”). A ratos me pregunto algunos detalles que no están en esos textos, por ejemplo, ¿celebró Jesús otras pascuas de su vida pública, antes de la última cena? ¿Cómo fueron esas otras celebraciones? ¿Lo clavaron en la palma o en la muñeca? ¿El cirineo cargó la cruz todo el camino, o sólo una parte? En fin… muchas interrogantes y, como muchos, desde que me acuerdo quiero saber más del tema.

Imagen del Evangelio de Rábula - 586 d.C.

Imagen del Evangelio de Rábula - 586 d.C.

Pues bien, siendo muy joven -hace más de veinte años- me encontré con “El poema del Hombre Dios. El Evangelio como me ha sido revelado”, una colección de diez libros de unas 280 páginas cada uno, escritos por la supuesta vidente italiana María Valtorta y publicados por el Centro Editoriale Valtortiano. Curioso, porque si bien se trata de una “revelación privada”, el Papa Pio XII autorizó que se imprimiera “tal como está” y recomendó su difusión -sin darle el título de revelación, ni el Nihil Obstat-; el Papa Juan XXIII lo incluyó en el índice de libros prohibidos (antes de suprimirlo) y el Cardenal Ratzinger, hoy Papa Benedicto XVI escribió en 1993:

“Las “visiones” y “dictados” referidos en el trabajo, El Poema del Hombre-Dios, son simplemente la forma literaria utilizada por el autor para narrar en su propia forma la vida de Jesús. No pueden ser consideradas de origen sobrenatural”

Como sea, las consideren revelación o no, me sigue sorprendiendo su nivel de detalle sobre la geografía, la geología, las plantas, los tiempos, las tradiciones y prácticas judías y en particular sobre los detalles de la vida del grupo apostólico, los viajes y por su correlación exacta con todos los pasajes de los cuatro evangelios y de muchas tradiciones no escritas -aunque no en el órden en que se presentan-. La leí al menos cuatro veces completa, y muchos pasajes en particular varias veces más. Narra desde el nacimiento de María Virgen hasta su ascensión al cielo, y por supuesto enfatiza los tres años de la vida pública de Jesús y sus apóstoles y los supuestos mensajes directos del Maestro a la autora. La obra se escribió durante la Segunda Guerra Mundial, y a lo largo de casi ocho años.

Tiene datos muy interesantes, por ejemplo, el rol de Judas: era el tesorero del grupo; se había formado en el Templo y tenía varios amigos en el Sanedrín (digamos que era el de más formación “académica” y “palancas“). Era el más versado en las escrituras y creía que era más valioso que los demás. Por eso constantemente entraba en conflicto con el propio Jesús y con sus condiscípulos (particularmente con Pedro y Juan); era el contacto de Jesús con las autoridades y a la vez se desesperó de que el Mesías no actuaba como tal. Eso y la envidia es la base de su traición. Y dice que su gran error fue desesperarse e irse a ahorcar; si hubiera ido a pedir el perdón a Jesús o a su madre, lo hubiera obtenido. Polémico, pero sin duda muy interesante y congruente con el mensaje del perdón divino.

Respecto a las dudas expuestas en el primer párrafo, les comento: Si, pasó tres pascuas públicas anteriores: en preparación de la primera fue al desierto y regresó para su bautismo y la primera visita al templo, con lo que propiamente empieza su vida pública; en la segunda (final del primer año) llamó de entre los discípulos a los apóstoles y dio el sermón de la montaña; en la tercera (final del segundo año) dio una explicación de los diez mandamientos, nombró a “los 72” discípulos  y enseñó durante la cena a sus apóstoles el Padre Nuestro; en la cuarta -la última, al final del tercer año- dejó la comunión y enseñó “el mandamiento nuevo”: amarse los unos a los otros, lavó los pies a los discípulos y fue a orar al Huerto de los Olivos.

En el tema que a muchos preocupa: María Magdalena era hermana de Lázaro. Primero empezó tomando amantes griegos y romanos, y posteriormente se dedicó a la prostitución de alto nivel (hoy sería una call-girl o escort de alto precio: culta, rica, de buena familia, hermosa… y de alquiler). Sin embargo, el perdón de Jesús la redime de tal forma (es la que le lava los pies con perfume y los seca con su cabello, Jn 11:2) que empieza su camino de vuelta cuando dice: “Os digo que así habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento” (Lc 15:7). Según esto, ella escucha la frase escondida a la distancia y le llega el mensaje. Y no, no fue su esposa, no tuvieron hijos, no la vió como mujer -ni siquiera en “la última tentación”- y ella se volvió una de las primeras “consagradas”… Era, junto con la Virgen María, quien más fe tenía en la resurrección, y por eso se le concedió verlo resucitado antes que los apóstoles. Eso dice Valtorta…

Respecto a la crucifixión, dice que lo clavaron en las muñecas; el cirineo cargó la cruz, pero sólo a partir de su segunda caída; y Longinos, el centurión romano es quien clava la lanza en el costado (Jn 19:34), dice las palabras finales tras su muerte “en verdad este era Hijo de Dios” (Mc 15:39), y es quien da a la Virgen María los clavos, la corona y la lanza, y se vuelve uno de los primeros discípulos no judíos (incluso, la Iglesia Católica lo recuerda como mártir). Por cierto, la obra comenta que sí se “adelantó” un día la resurrección (si murió el viernes en la tarde; debió resucitar en la tarde del domingo o la mañana del lunes, no con los primeros rayos del domingo) fue por las oraciones de María Magdalena y de su madre; para que sufrieran menos y en recompensa a su fe en la resurrección. En fin, que si es una mera interpretación me gusta mucho, y si es algo más, una verdadera revelación, pues tiene un mayor sentido estudiarla con calma.

Para que no se queden con la curiosidad, les ofrezco a continuación una versión del texto del libro octavo, La  ultima semana de vida. Preparación a la Pasión. En él se narra desde la muerte y resurrección de Lázaro, hasta el sábado anterior al Domingo de Ramos, el de la entrada triunfal a Jerusalem. Son unas 220 páginas. Disfrútenlo y sus comentarios y dudas son bienvenidos…

Un comentario

  1. Solo me queda decir que me gusto..una manera inteligente de describir e interpretar las creencias religiosas con respeto.. saludos =))

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