
No es el tipo de películas que frecuento porque el terror no es mi género favorito, como ya se los he comentado más de una ocasión. Sin embargo, Backrooms. Sin salida, llegó con una amplia recomendación de varias personas, así que era bueno darle una oportunidad. Lo más curioso es que mi hija, estudiante de psicología, fue la que más me recomendó la película, así que aceptó ir conmigo.
Ya sabrán que eso le dio una dimensión diferente a poder analizar esta película: No solo ir con alguien a quien le guste el cine, sino alguien que conoce bien del tema. Y por supuesto, disfrutar en familia, algo así.
Backrooms: lo bueno
Ya se sabe que la casa productora A24 tiene una manufactura extraordinariamente buena. Sus producciones suelen tener buena fotografía, alta calidad en los decorados y en los sets, buen sonido… En fin, que son un ejemplo de un buen cine, aunque enfocado a su género.
Algunas crudas y fuertes como Midsommar o la ganadora de 160 premios, incluyendo el Óscar, Todo en todas partes al mismo tiempo o La ballena, con las que logró llevarse los cuatro Óscares a mejor interpretación, además de mejor película y mejor director.
Así que ya ver que en los créditos aparecía esta productora nos daba cierta garantía de que estaría interesante.
Me llamó la atención que en buena parte de los antecedentes, como por ejemplo los tráileres o los pósters, se enfatizaba una fotografía cerrada, en locales extraños, de colores intensos y contrastantes, y laberínticos. Hay momentos en que la fotografía levanta esta obra de una manera en que no se había logrado.
Además, cabe destacar que su director, Kane Parsons, tiene 20 años y es el director más joven de la productora. También, es el primero en romper la barrera de los 200 millones de dólares para esta casa productora. La ganadora del Oscar que ya les habíamos comentado, Todo en todas partes al mismo tiempo, logró unos 164 millones de dólares en toda su corrida. Ahorita, que aún está en salas cinematográficas, Backrooms lleva 214 y contando.
Este éxito es en parte porque se basa en películas y cortos publicados previamente en Internet a la manera de creepypastas, es decir, historias de terror que bordean el realismo mágico y que a la vez son muy crudas en cuanto a su representación de la violencia. Entiendo que de allí se sacó incluso un videojuego que explora este mismo momento de estar en un lugar que no sabes ni qué es ni dónde está, pero que se va descubriendo como una especie de laberinto lleno de monstruos.
La dirección, las actuaciones y la fotografía están bien.
Lo no tan bueno.
Aunque entiendo que la lógica del terror psicológico es ir dejando pequeñas pistas para que construyas el resultado final, me da la impresión de que el guion es medio disparatado. Sí es sólido y robusto, pero al final acaba aburriendo un poco, ya que no hay avance en la idea al respecto. Fue de esas películas en que no pude evitar cabecear un par de veces, según yo muy brevemente, porque al despertar la historia seguía donde la había dejado. Me dicen mis acompañantes que en algún momento fue un sueño bastante largo. Para serles franco, estuvo mucho mejor la plática posterior, analizándola, que la experiencia en sí de ver la película.
Las revelaciones ocurren muy rápido, muy cerca del final, por lo que de repente se siente un poco lenta. Aunque la fotografía, insisto, sea extraordinariamente buena y amerite verla en pantalla grande. Y algo triste: es una película que requiere más de un visionado para captar todos los detalles, guiños y contenido que tiene la película, pero solo la puedes ver una vez porque se arruina si ya conoces el final.
Conclusión y tráiler.
En resumen, no es una película para todos, pero a quienes les gustó el contenido original de internet y/o los videojuegos (hay al menos cuatro versiones, una para celular y otra en Roblox, por ejemplo), podrán encontrarla bastante buena. Tiene momentos aburridones o complicados de entender, aunque pueden ser bastante más simples de lo que pensábamos. Pero bueno, una película de terror psicológico no puede leerse en una sola dimensión.
Y, por supuesto, acá les dejo el tráiler de la película Backrooms, como en todas las ocasiones. Ya está a punto de salir de cartelera, por si quieren darle una oportunidad. Y también les recomiendo esta entrada que les explica por qué me gusta tanto ir al cine. Y sí, en el último mes he podido ir al cine con todos mis hijos. Curiosamente, por separado. En parte porque los grandes están de vacaciones y eso nos permitió abrir un poco la agenda. Y aún me falta ver con ellos The Mandalorian and Grogu, porque tampoco hemos podido coincidir.
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