El borde delgado

En el filo...

En el filo…

Y seguimos con los cambios graduales pero totales fruto de haber empezado un cambio radical: dejar el gluten y dejar de estar “panocito” o fofo como un pan, como describió alguien la pequeña transformación que va en marcha.

Por supuesto, parte de la magia es que una tarea o recomendación te lleva a otra y esa a otra. Tal es el caso del libro de Jeff Olson “The slide edge”. Llegué a él por la recomendación de Michal Stawicki, autor con el que traigo un proyecto en marcha -recuérdenme que les cuente más de eso pronto-. Y lo recomienda en uno de sus libros. Era tal la vehemencia de su argumento, que me asomé al libro “el borde delgado” (o deslizante o resbaloso, según lo quieran traducir).

Aunque sus argumentos son muchos y detallados, aplicados a contextos personales, laborales, de salud, en las relaciones y en las finanzas, su idea central es una: los grandes cambios, los cambios que de verdad importan, sean positivos o negativos, ocurren no como resultado de un momento de transformación súbita o dramática, sino de la gran acumulación de pequeños cambios, pequeños pero constantes, incrementales y acumulados.

Y explica: “si tu vieras que una persona se come una hamburguesa y cayera muerta al salir del restaurante, jamás comerías una. Pero como la obstrucción de las arterias toma tan poco tiempo y es gradual, UNA hamburguesa no hace nada. El problema surge cuando acumulas años de comer hamburguesas y, súbitamente, de repente, se para el corazón por un coágulo de grasa en alguna arteria”.

Argumenta que su idea es “el borde delgado” porque ocurre que las pequeñas acciones que ejecutamos cotidianamente pueden “importar… o no”. Hacer 10 minutos de ejercicio son tan irrelevantes, que puedes saltarlos un día sin sentirte mal. O hacerlos sin pensar que hiciste gran cosa. Pero 10 minutos diarios, durante todo el mes, acumulan 5 horas de ejercicio, que son mejor que nada. Y si en lugar de 10 fueran 20 minutos, ya equivalen a 10 horas de ejercicio al mes.

Leer apenas 10 páginas de un libro de superación personal o de algún conocimiento importante para tu trabajo no te toma ni 10 minutos. Pero a 10 páginas al día, puedes acabar leyendo el equivalente a 16 libros al año o 3,200 páginas -suponiendo que un día a la semana “descansas” de leer. Y 10 minutos de lectura al día puedes hacerlos en la fila del banco, en el viaje en autobús o incluso en los altos en el coche.

El chiste no son las 10 páginas, sino el hábito acumulativo de hacerlo diario, sin ningún pretexto y sin que te falte ningún día. Y nuevamente insiste: si un día no lees… no importa. Pero si un día lees, el efecto acumulado importa, y mucho. “Si pudieras mejorar 1% al día, lo que se ve sumamente fácil y es muy poco, acabarías acumulando más de 365% de mejora en un año; esto es, serías 3 veces mejor de lo que eras al final del año”.

De manera análoga, ahorrar $250 pesos a la semana no parece la gran cosa. Pero si se hace cada semana, sin falta, a lo largo de 18 años y se reinvierten los intereses (a una tasa superior al 6%), es posible rebasar la barrera del millón de pesos de ahorro antes de dos décadas. No parece algo despreciable… y vale lo mismo que tomarse un café de Starbucks cada día laboral.

Pero así como los efectos positivos se acumulan, también puede suceder en el lado negativo. Eso, y la tendencia actual de esperar que todo sea “inmediato” o sin pausa entre sembrar y cosechar hace que el 95% de las personas ignoren el efecto de hacer las cosas bien… aunque no importen por ser insignificantes.

El mensaje clave es ese: no hay tareas menores o inútiles. Es la acumulación de las pequeñas tareas las que hacen grandes cambios. Y cuando te encuentres en el borde delgado de hacer o no hacer algo porque “no importa”, recuerda que todo importa y que debes hacerlo. Así sea que sólo tu lo sepas.

A aquellos que les interese conocer más de este texto, está disponible en la siguiente liga. Por cierto, me comentó el autor que no tiene edición en español aún pero que esperan que se publique en septiembre. Porque preguntarle al autor si tenía la edición en español o si podía hacer la traducción era algo que no importaba. O que si… pero era una acción pequeña que podía marcar la diferencia… Los mantendré informados.

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Imagen de hoy castgen via Compfight

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