Maverick: Revistando un clásico y recreando todo

Top Gun Maverick
Top Gun: Maverick

La pandemia no se acabó. Sospecho que nunca se irá. Pero, aunque ya vayamos en la «quinta ola» ya es menos grave. Con todas las vacunas disponibles, con el uso de cubrebocas y las precauciones, puede pegarle a cada vez más gente, pero ser menos grave. Y con la «nueva normalidad«, el regreso a los cines es algo que hacía falta. En particular, si hay un estreno como Top Gun: Maverick.

En mi caso, no es la primera vez que voy al cine desde que arrancó la pandemia. Cuándo recién se abrieron los cines vi «Tenet». No sé si por la película o por el cubrebocas -que era doble: un tricapa y un KN95-, me llegué a dormir. Pero ahora no solo me animé a ir: mi papá también quiso ir.

Al final, acabamos yendo juntos a la primera función de preestreno. Y como no hicimos escala en la dulcería, fuimos los primeros en entrar a la sala -y los últimos en salir. Y tiene sentido el definirla como una Dad Movie: película para hombres maduros acompañados de sus hijos.

Top Gun

En 1986, ver una película de jóvenes aviadores, que hacen maniobras increíbles, que tienen una «necesidad por la velocidad» y que buscan ser triunfadores, seductores y los mejores del mundo en su tema, se volvió como un ideal para mi generación. Todos queríamos tener ese avión, esa moto, una novia así… No sé. Además, marcó la presencia de Tom Cruise como un ícono para la generación X (si bien, por edad, es un poco mayor).

¿Lo más relevante de eso? Que nos enseñó que se podía competir y cooperar a la vez en un ambiente de alta competencia, siempre y cuando el objetivo común prevalezca. Y esa lección me la llevé a mis años de formación universitaria, dónde forjé buenas amistades a pesar de pelear cada décima del promedio.

Top Gun Maverick

Pues 36 años después, lo volvieron a hacer: una secuela sobre aviadores jóvenes -y su maestro-, que hacen maniobras increíbles, con una «necesidad por la velocidad», y que buscan ser triunfadores, recuperar un amor perdido y mostrar que aún pueden aportar algo al mundo y lograr sus objetivos, por difíciles que sean.

Les puedo asegurar que ver Top Gun Maverick es revisitar un clásico de la mejor manera posible, pero también una gran forma de llevar el cine a nuevos niveles técnicos. Si la película original nos sorprendió con sus secuencias aéreas, verlas ahora con seis cámaras IMAX dentro de una cabina las lleva a otro nivel.

Les comentaré más de esta joya cinematográfica en próximas entradas; sin embargo, si les puedo anticipar algo: Es una película que veré en el cine varias veces. Y les recomendaría que no se la pierdan en la gran pantalla. Entre más grande, mejor. Ojalá la puedan ver en IMAX. Como en otras ocasiones, acá les dejo el tráiler oficial de la película. Tengo que escribirles más de este tema… Y del protagonista del peliculón.

Imagen de hoy y video: Cortesía de Paramount Pictures.

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