A raíz de las entradas anteriores (sobre aprender de nuevo y sobre la depresión), más de una persona se acercó -en el mundo real o a través de las redes- para decirme «solo no estás. Me siento igual… paso por lo mismo». A final de cuentas, no es un consuelo…
En la entrada anterior les señalaba algunos de los motivos por los cuales Dichos y Bichos había dejado de publicar casi un par de meses. Les comenté de problemas logísticos y con la versión Gutenberg. Pero no les hablé de la depresión suave en que ando. Eso también es un…
En estos días me han visto muy ausente de redes sociales y también de este blog. No sólo ha sido falta de tiempo -un nuevo proyecto que me ha tomado hasta 18 y 20 horas al día- sino el estar sin Internet, esa tragedia moderna. En efecto, la sede del…
Los días recientes han estado llenos de gustos y placeres como hacía mucho tiempo no tenía una racha similar. En vez de pensarlos atípicos, son el inicio…
A raíz de la entrada anterior, varios escritores en proceso de serlo -o que ya lo son, pero que requieren mi apoyo- me escribieron espantados. Asumieron que lo dicho era un retiro de mi tarea de ayudarlos. Piensan, tal vez con algo de razón, que he decidido dejarlos solos. Abandonar…