A raíz de la entrada anterior, varios escritores en proceso de serlo -o que ya lo son, pero que requieren mi apoyo- me escribieron espantados. Asumieron que lo dicho era un retiro de mi tarea de ayudarlos. Piensan, tal vez con algo de razón, que he decidido dejarlos solos. Abandonar…
Estoy listo para presentar un nuevo proyecto con el que ayudaré a que más autores tengan sus libros listos. Juntos «publicaremos… publicaremos…» en el mar de libros. ¿Se animan?
A veces es mucho más fácil lograr un trato cuándo la persona quiere lo que tienes, aunque no lo vendas, y no lo que tú quieres vender. Así que, en ese caso, vende.