Dias complicados, cuándo tienes que avanzar pero no sabes claramente a dónde ir o qué hacer. Sin embargo, el detenerse es lo que no se puede ni debe hacer.
A unas horas de la marcha del 2 de octubre, preocupa ver que la autoridad tiene más miedo (o demasiada) prudencia con lo que puede pasar. Y vaya que sí.
Solidaridad es una frase que se escuha con frecuencia y una conducta que todos apreciamos. Pero en los momentos de crisis es cuándo se evalúa si hay o no.
Si hay un rasgo que me gusta del catolicismo, es el ritual de absolución de pecados que se da en la confesión. Ese levantarse aliviado. ¿Pueden perdonarme?